Un accidente de trabajo generalmente se relaciona con una lesión física y los procedimientos médicos necesarios para sanar. Pero algo que no siempre se toma en cuenta es el impacto emocional tras un suceso de esta magnitud.
Tras un percance, son muchas las personas que enfrentan un fuerte impacto emocional, que puede agregar aún más tensión para la persona que está recuperándose físicamente. Si este es su caso, la ley puede apoyarlo.
El cuerpo y la mente están conectados
Una lesión física grave a menudo viene acompañada de consecuencias psicológicas. Síntomas como ansiedad y depresión pueden formar parte del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), una condición frecuente en personas que han vivido un evento de alto impacto emocional en momentos recientes.
¿Tiene usted derecho a compensación?
Si su condición emocional es una consecuencia directa de su lesión física en el trabajo, podría haber una compensación. Para ello, es importante que un profesional certificado de la salud mental (como un psicólogo o psiquiatra) debe diagnosticar su condición y vincularla al accidente que usted sufrió.
Asimismo, la ley de Minnesota sí puede otorgar una indemnización en caso de TEPT, siempre y cuando sea diagnosticado por un especialista y debe coincidir con la descripción más reciente del DSM de la Asociación Americana de Psiquiatría. Si esta condición se dio debido a un accidente laboral, es considerada como aceptable para compensación.
La salud mental tras una lesión es algo que no suele mencionarse, pero es de vital importancia. Si su calidad de vida ha disminuido por un problema emocional derivado de un accidente de trabajo, contacte a un abogado para que juntos revisen su caso y decidan el curso de acción más adecuado para usted.
